miércoles, 24 de diciembre de 2008

LLANTO


El rio tiene cauces
por donde desborda,
el mar se acrecienta
con los desenvoques,
la niebla descarga
y nace la lluvia;
mi alma es golpeada,
mi corazon se resiente,
se hace fragil mi mente,
se humedece mis ojos;
ellas bañan mi rostro,
unas veces de dolor
y otras de amor;
y ahora de resentimiento,
pero las mias han sido de inmenso regocijo;
donde mi alma fue acariciada,
mi corazon alborozado
y mi mente vislumbrada...

No hay comentarios:

Publicar un comentario